El hipotiroidismo en el embarazo aparece en el 3% de las mujeres embarazadas. Un buen control disminuye el riesgo de retraso mental del bebé.
El hipotiroidismo en el embarazo debe ser controlado para evitar daños en el bebé, dado que la glándula tiroides regula el metabolismo energético del organismo.
El embarazo requiere un importante incremento de producción de hormonas tiroideas de hasta un 50% con respecto a tu situación pregestacional. De esta forma se comprende que haya tantas pacientes con hipotiroidismo durante la gestación.
El yodo es la principal materia prima para que el tiroides sintetice hormonas tiroideas. En países como España, con déficit en la ingesta de yodo en nuestra alimentación habitual, se tienen que recomendar suplementos a todas las embarazadas.
Tu ginecólogo, tanto en la visita preconcepcional como en la primera visita de control de embarazo, te recomiendará que tomes suplementos de iodo y fólico desde el inicio de la gestación o incluso unas semanas antes.
¿Cómo se diagnostica el hipotiroidismo en el embarazo?
Las hormonas tiroideas se denominan T3 y T4. A su vez el funcionamiento del tiroides está regulado por otra hormona denominada TSH y segregada por la hipófisis.
La hipófisis es un glándula situada en la base del cerebro, tras los ojos.
Si tienes hipotiroidismo en el embarazo, el control hormonal del funcionamiento del tiroides se realiza mediante un simple análisis de sangre.
En el hipotiroidismo, la TSH está elevada, la T4 baja y la T3 está normal o baja.
Los valores utilizados para decir que tu tiroides funciona correctamente, o por el contrario tienes un hipotiroidismo, son distintos durante la gestación que fuera de ella.
Además los valores varían según el trimestre de la gestación. Los valores normales son:
- Primer trimestre: TSH < 2.5 mUI/l
- Segundo trimestre: THS < 3 mUI/l
- Tercer trimestre: THS < 3,5 mUI/l
Como ves el diagnóstico es sencillo, hacer un análisis de sangre y determinar la cantidad de hormona TSH de tu sangre. Cifras superiores a las que te puesto, indican un hipotiroidismo.
Sospechado por los valores anteriores elevados de TSH, necesitamos saber si clínicamente estás hipotiroidea o no. Por tanto, el siguiente paso es distinguir si tienes:
- Hipotiroidismo clínico: La hormona T4 está baja y la TSH alta.
- Hipotiroidismo subclínico: La hormona T4 es normal y la TSH alta.
Es decir, la TSH marca si tienes hipotiroidismo y la T4 si es clínico o no (sintomático). Obviamente, los riesgos para el feto son mayores en los hipotiroidismos clínicos.
¿Se debe hacer cribado general para detectar hipotiroidismo en el embarazo?
No existe acuerdo unánime sobre si hacer cribado o determinación de TSH a todas las embarazadas o solo a las que tienen factores de riesgo:
- Edad materna mayor de 30 años.
- Diabetes con insulina
- Obesidad
- Vivir en zonas con dieta deficitaria en Iodo (España).
- Infertilidad, abortos, partos pretérmino.
- Historia o antecedentes personales o familiares de patología tiroidea.
Cada vez más, y así lo recomienda la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, se tiende a determinar el nivel en sangre de TSH a todas las embarazadas en el primer trimestre.
Tratamiento del hipotiroidismo en el embarazo
Vista la clasificación anterior, hipotiroidismo clínico y subclínico (sin síntomas y con niveles de T4 normales) cabe preguntarse si durante la gestación se debe de poner tratamiento en ambos casos.
Fuera de la gestación, las mujeres con hipotiroidismo subclínico no reciben tratamiento.
En el embarazo, sabemos que los riesgos de complicaciones son menores en pacientes tratadas, aún con hipotiroidismo subclínico. Por tanto, tratamos a ambos tipos durante la gestación.
Se administra levotiroxina (T4) hasta que los niveles en sangre de la hormona TSH se normalizan hasta los valores puestos anteriormente.
En pacientes, ya hipotiroideas antes de la gestación, bastará con ajustar un poco la dosis.
Siempre deberás tomar yodo, durante toda la gestación, como cualquier otra embarazada: 150-200 microgr/día.
Mi recomendación es que te realices controles analíticos periódicos cada 6-12 semanas, hasta obtener unos valores de TSH normales, y así durante toda la gestación.
Controles tras el parto en el hipotiroidismo en el embarazo
Tras el parto nos encontramos dos situaciones:
- Si tienes un hipotiroidismo subclínico diagnosticado en el embarazo, suspende la tiroixina y haz un análisis a las 6 semanas tras el parto.
- Si tienes un hipotiroidismo clínico puede reducir la dosis en un tercio y hacer nuevo control analítico a las 6 semanas y reajustar la dosis.
Siguiendo estas sencillas recomendaciones, la tasa de complicaciones de tu embarazo será mínima e igual a la cualquier otra mujer embarazada.
