Los edemas del embarazo son tan frecuentes como molestos. Te doy los consejos más útiles para evitarlos y cuándo acudir al ginecólogo.
Los edemas del embarazo son un problema tan frecuente que afecta a la mayoría de las embarazadas. ¿Es tu caso?. Hoy te hablo de consejos útiles, que aplicados de forma habitual, pueden mejorar tus edemas.
¿Porqué se producen los edemas del embarazo?
El embarazo es un estado especial en la mujer. Tu cuerpo debe adaptarse a la nueva situación: prepararse para hacer crecer dentro del útero a tu bebé.
- Los cambios hormonales, aumento de la progesterona y las hormonas de la placenta, son los principales responsables de la situación. Si te fijas, antes de la menstruación notas cierta retención de líquidos en tu organismo. Los edemas y la hinchazón premenstrual son motivados por la misma hormona: la progesterona.
- Pero influyen otros factores, algunos relacionados entre sí. Conforme aumenta el volumen del útero comprime las venas de retorno de la sangre procedente de las piernas, en su regreso al corazón. La consecuencia es la retención de líquidos en la parte inferior de cuerpo.
- Por efecto mecánico, estar de pié de forma prolongada también agrava la situación.
- Cuándo estás embarazada te mueves menos.
- El aumento peso, y sobre todo si es excesivo, favorece la retención de líquidos.
- Los embarazos gemelares suponen un mayor efecto mecánico, dificultando aún más el retorno venoso.
- Los embarazos con aumento del volumen de líquido amniótico (polihidramnios).
- Si eres de las que tiene «mala circulación» en el embarazo se agrava el problema.
- Es normal, cierto aumento de retención de líquidos a lo largo del día. La bipedestación agrava el problema. Si te fijas, te levantas con menos edemas y aumentan al final de la jornada. Sobre todo si no tienes periodos de descanso.
- Determinadas profesiones, con trabajos todo el día en pié, agravan el problema (dependientas, camareras, etc.).
- En el embarazo, en tu organismo existe de forma fisiológica un aumento de líquidos para favorecer al bebé. De hecho aumenta la cantidad de sangre dentro tus venas.
- En algunas ocasiones, la aparición de calambres más frecuentes puede estar relacionada con una mayor retención de líquidos.
¿Cuándo consultar al ginecólogo por los edemas del embarazo?
Te acabo de comentar qué es normal y te hablo ahora de cuándo debes preocuparte. Bueno, quiero decir, cuándo debes consultar con tu ginecólogo, pues puede indicar que existe otro problema añadido.
Hemos visto los cambios normales. Tener ciertos edemas en las piernas, que aumentan por la tarde-noche y que desaparecen al tumbarse un poco y al levantarte por la mañana, es normal.
Por el contrario son signos de alarma que debes consultar los siguientes:
- Si los edemas aumentan rápidamente, en pocos días.
- Si aumentas de peso rápidamente.
- Si la tensión sube, con cifras de tensión arterial diastólica (la mínima) iguales o superiores a 90 mmHg.
- Si los edemas son generalizados y afectan también a manos y cara.
- Si aparece dolor de cabeza, o dolor costal o alteraciones en la visión, sobre todo si ademas tienes la tensión alta.
- Si notas que orinas cada vez menos. Las embarazadas orinan con frecuencia de forma natural.
- Si notas una zona de tus piernas más caliente o enrojecida (signos de flebitis).
- Tienes que ser prudente y consultar cualquier síntoma nuevo o anormal.
¿Desaparecen los edemas del embarazo tras el parto?
Para responderte lo primero es distinguir entre aumento de peso y edemas. No todo el aumento de peso se debe a la retención de líquidos.
La retención de líquidos de la gestación se debe a los cambios hormonales. En el momento en el que sale la placenta, los niveles hormonales cambian y, en pocos días, te vas deshinchando.
La ganancia de peso adquirida tardará más desaparecer.
En muchos casos notarás que los edemas aumentan los primeros días tras el parto, y es normal. No desesperes. En la primera semana tras el parto se produce un agudo cambio hormonal y una importante «movilización» en los líquidos del cuerpo. Resultado: tus pies se hinchan aún más hasta el 5º-7º día post parto. Pasada esta primera semana, eliminarás progresivamente el exceso de líquido.
¿Cuáles son los mejores consejos contra los edemas del embarazo?
- Alimentación correcta. Aumenta el consumo de frutas, proteínas y vitaminas.
- Aumenta la ingesta de agua, aunque pienses lo contrario.
- Controla la ganancia de peso. Recuerda el objetivo de 1 kg/mes por término medio.
- Evita el calor.
- Haz controles con tu ginecólogo de forma frecuente.
- Usa ropa y calzado adecuados. No deben apretarte, para favorecer la circulación y el retorno venoso.
- Haz frecuentes cambios de postura.
- Descansa con frecuencia poniendo los pies en alto ( los pies más altos que las caderas).
- Duchas frias ( caminar por la orilla del mar es muy útil y gratificante).
- Masajes en las piernas (de tipo drenante). Puedes acudir a un centro especializado o simplemente pedírselo a tu pareja. La condición es hacerlos desde los pies hacia arria.
- Hacer ejercicios con frecuencia. ¡Mueve las piernas!. Es muy recomendable caminar, nadar, ejercicios de aquagym, bicicleta estática, pilates para embarazadas, yoga, etc. No te quedes inmóvil mucho tiempo.
- Evitar tener las piernas entrecruzadas largo tiempo para no dificultar el retorno venoso.
- Paradas en el trabajo frecuentes.
- Puedes usar medias elásticas, si bien consulta antes con tu ginecólogo.
- Descansa suficientes horas de sueño, preferiblemente de lado para favorecer el retorno venoso de la sangre de las piernas hacia el corazón.
- Puede ser útil colocar un cojín o almohada debajo el colchón para elevar la zona de los pies. Basta inclinar el plano de la cama solo unos centímetros para favorecer adecuadamente el retorno venoso.
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