¿Te han indicado un legrado puerperal? En ocasiones, tras el parto, se queda retenido dentro del útero algún pequeño resto de placenta. Hoy te lo explico.
Felicidades, por tu nuevo hijo. Si acabas de tener a tu hijo supongo que estarás pletórica, pero en ocasiones tras el parto pueden surgir también complicaciones. En otros capítulos hemos hablado de complicaciones durante la gestación: sangrados, contracciones, hipertensión, infecciones de orina, anemia, desprendimiento de placenta, y un largo etc.
Incluso te he hablado de complicaciones tras el parto: mastitis, atonía uterina, fiebre puerperal, etc.
Hoy, te voy a hablar del legrado puerperal, ¿qué es y cómo se realiza?.
Cuando se asiste un parto, sale el bebé y se comprueba que la placenta ha salido entera. No obstante, puede que algún trozo pequeño se quede adherido a las paredes interiores del útero y ser causa de sangrado en los días posteriores al parto.
¿Qué es un legrado puerperal?
La respuesta es sencilla: un legrado uterino realizado en el durante los 40 días tras el parto, es decir durante el puerperio (cuarentena).
El objetivo de esta sencilla técnica es la extracción de restos de placenta, o incluso solo de membranas amnióticas (la bolsa amniótica rodea a tu bebé), que hayan podido quedar retenidas dentro de la cavidad uterina tras haberse producido el parto.
¿Cuándo se realiza el legrado puerperal?
Las situaciones principales son dos:
- Cuando tras el parto, al ginecólogo/matrona le quedan dudas sobre si has expulsado la totalidad de la placenta y las membranas. En estos casos, lo primero es hacer una revisión manual del interior de la cavidad uterina y si no es posible extraerlas sencillamente con la mano, se procede a realizarte un legrado (por supuesto, bajo anestesia general o epidural).
- Cuando, tras el parto comienzas a sangrar de forma abundante (más que una regla habitual). Lo primero es comprobar mediante ecografía, si el útero está vacío o han quedado restos de placenta dentro.
- En ocasiones, menos frecuentes, a los pocos días o semanas del parto te haces una ecografía y se detecta que el útero no está vacío. En estos casos, de retención de un trozo de placenta, también indicamos legrado puerperal. No obstante, si el trozo es muy pequeño y estás asintomática (sin fiebre), se puede esperar por si lo expulsas en la primera menstruación de una forma espontánea.
¿Cómo se realiza un legrado puerperal?
Esta segunda cuestión es también importante. El legrado puerperal no es un legrado normal, como cuando tienes un aborto en el primer trimestre, sino que es un legrado de «alto riesgo».
Una vez hecha la indicación por el sangrado, y confirmado por ecografía su necesidad (se observa un trozo de placenta dentro del útero), se procede a realizar un estudio analítico básico de preoperatorio y se contacta con el anestesista.
El anestesista decide la forma más conveniente de anestesia. Si todavía tienes puesto el catéter de anestesia epidural, se puede utilizar para hacer el legrado. Otra opción es la anestesia general.
Un legrado puerperal puede realizarse en 20-30 minutos.
Es conveniente realizar el proceso bajo control ecográfico. En caso contrario, lo aconsejable es comprobar por ecografía que el útero haya quedado vacío para que te vayas a casa con total seguridad.
¿Cuáles son las principales complicaciones del legrado puerperal?
Como todos los procedimientos en medicina, el legrado puerperal puede tener sus complicaciones.
Son poco frecuentes, pero pueden ser importantes:
- Hemorragia
- Lesión del cuello del útero
- Perforación uterina: El útero tras el parto tiene una pared muy blanda.
- Infección
- Síndrome de Asherman: consiste en que las paredes de útero se «pegan» entre sí a los pocos días del legrado y pueden ser causa de abortos en el futuro.
Como ves las complicaciones son variadas y algunas importantes, pero en general son muy poco frecuentes. Piensa que cuando hacemos un procedimiento es porque es imprescindible hacerlo.
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