Las plaquetas en el embarazo sufren cambios, al igual que todo tu organismo. Conocer estos cambios te ayudará a comprender tu cuerpo de embarazada.
¿Estás embarazada? Enhorabuena. Si no es tu primera gestación, o si hablas con tus amigas, sabrás que desde el inicio de la gestación tu cuerpo cambia. En otros artículos te he hablado de otros síntomas, y hoy hablaremos de la sangre.
Cambios de la sangre en el embarazo
En la sangre tenemos glóbulos rojos, blancos, plaquetas y los factores del sistema de coagulación. Las plaquetas y los factores de la coagulación son los responsables de que tu sangre coagule y evite una hemorragia durante el alumbramiento.
De los glóbulos rojos ya te he hablado en otros artículos, al hablar de la anemia en el embarazo, y de la coagulación también. En el embarazo existe un aumento de la actividad en la coagulación. Es decir, por estar embarazada tu organismo hipercoagula. De hecho, cada vez es más frecuente tener que poner heparina a las embarazadas, para evitar abortos y otros problemas de trombosis.
El número total de glóbulos blancos aumenta. En ocasiones puede hacer pensar que tienes infección, pero no así. De hecho una parte de los glóbulos blancos, los linfocitos, disminuye. Existe un fenómeno que se denomina tolerancia inmunológica, es decir, tus defensas bajan ligeramente para tolerar a un ser, tu bebé, que en parte es ajeno a tí.
Las infecciones son frecuentes en la embarazada. Te resfrías, tienes infecciones de orina o hongos vaginales (vulvovaginitis) con más frecuencia.
Hoy veremos que ocurre con las plaquetas en el embarazo…
Cambios de las plaquetas en el embarazo
En ocasiones, hasta en el 8 % de las embarazadas, observamos que las plaquetas están bajas. Como sabes durante la gestación hacemos un mínimo de tres analíticas. En ocasiones, en los análisis que te pedimos sobre las 26 y 36 semanas, vemos que las plaquetas están disminuidas.
En la mayoría de estos casos (6-7% del total de embarazadas) se trata de una trombocitopenia gestacional. Es decir, una ligera disminución (siempre por encima de las 100.000 plaquetas).
En estos casos no debes de preocuparte, siempre que no baje de estos límites considerados como seguros. Piensa que tras el puerperio (40 días) todo vuelve a la normalidad.
En otras ocasiones, enfermedades como la hipertensión, tan frecuente durante la gestación conforme la edad materna es mayor, son causa de plaquetopenia (disminución del número de plaquetas). La asociación de disminución de plaquetas con la hipertensión, indica que ésta se está agravando y puede obligarnos a terminar la gestación.
En otras ocasiones, afortunadamente menos frecuentes, el origen de la plaquetopenia es autoinmune. Ello sugiere que tus defensas, tus anticuerpos, atacan y destruyen tus propias plaquetas durante la gestación. Es la llamada Púrpura trombocitopénica idiopática. El nombre es lo de menos. Lo importantes es que tus propios anticuerpos pasan a la sangre fetal y destruyen también plaquetas del bebé. El tratamiento lo hacemos con corticoides.
Existen otras enfermedades que pueden dar los mismos problemas de plaquetas en el embarazo, pero afortunadamente son más raras.
Conclusión sobre las plaquetas en el embarazo
En diversos artículos te he hablado de los múltiples cambios que afectan a tu cuerpo de embarazada, y a nivel de la sangre y de las plaquetas ocurre lo mismo. Algunos pueden ser:
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La mayoría de los cambios son adaptativos, pero algunos de ellos pueden ser importantes y los debes de conocer.
Si tienes alguna duda puedes consultarme a través de la consulta online.
